De auténtico recital cantor puede resumirse la partida del último viernes. Un concierto a cargo del "sinsangre" de Luis (como diría Bustos), al que acudieron otros siete espectadores de lujo que tuvieron a bien pagar la entrada que Luis les quiso cobrar.
Y es que el burguillano prácticamente se puede decir que estuvo intratable de principio a fin, haciéndose merecedor ampliamente del stack con el que finalizó la noche si bien tuvo un breve periodo de crisis a mitad de la partida que a punto estuvo de estropear su hasta el momento impecable trayectoria. Una mano de triste recuerdo para El Profeta, en la que Bustos tuvo el dudoso honor de abrir la caja de Pandora resubiendo desde ciega grande, fue la que le catapultó definitivamente hasta unos beneficios finales nada desdeñables.
El Profeta por su parte, hasta dicho enfrentamiento, llevaba un proceder sobre los tapetes muy sólido, sin perder botes de excesiva cuantía y ganando casi todos aquellos en los que resubía pre-flop. Una estrategia basada en la paciencia, el juego rocoso y la agresividad moderada que le estaba dando fabulosos resultados hasta que saltó la chispa sobre la estopa y su mente calenturienta decidió que era el momento de empezar a pensar con la bolsa genital en vez de con la masa gris...el resultado no fue otro que un all-in con dobles parejas de nueves y dieces que Luis no osó rechazar mostrando unas dobles superiores de ases y seises...y Bustos mientras viendo los toros desde la barrera.
Por otra parte, fue normal que quisiera irse al abrigo del callejón, ya que su inicio de partida fue francamente horroroso. El Filósofo estuvo ante una de sus peores noches, siendo golpeado implacablemente una y otra vez por las jugadas de los rivales que le ganaban bote tras bote y de paso iban minando su ya de por si inestable moral. Lejos eso si de arredrarse o irse para casa a llorar sus penas, mostró de qué pasta está hecho reenganchándose hasta un total de cuatro veces y todas ellas además doblemente, con la esperanza de dar la vuelta a la tortilla antes de que finalmente se le acabara quemando. Lo consiguió in extremis, cuando la Diosa Providencia, esa gran amiga que se beneficia fin de semana tras otro, se despertó de la siesta a tiempo para rescatarle del fondo del pozo y teletransportarle hasta un stack final que cubría prácticamente todo lo que había invertido.
Por otros lados del tapete la historia no cambia mucho. Brumel y Estadista tampoco asistieron a una de sus mejores noches, mas bien todo lo contrario, asisteron a una de las de tratar de olvidar y cuanto antes mejor, ya que su recorrido poquerístico puede resumirse en un arrastramiento continuo por todas las manos dejándose llevar por la marea y las apuestas de los demás en el caso del ser grisáceo, y terminando vilmente ejecutado por implacables jugadas (algunas de ellas runners runners hay que admitir ehh Porri....) en el caso del Estadista. Éste, harto del juego judaico del islandés, llegó incluso a abandonar el barco bastante antes de que el árbitro sacara el cartelón, hecho el cual no se le puede reprochar ya que francamente no era su noche.
En cuanto a los que llegaron con la partida comenzada, cabe decir que hicieron gala de una suerte dispar. Angel y Gito sucumbieron excesivamente pronto y sin oponer la más mínima resistencia. Además de ello no hicieron gala de un juego con muchas florituras y se puede decir que murieron preceptivamente ya que por ejemplo en el caso de Gito, no se puede ir buscando un color cuando ya ha salido el turn en el tapete y tienes la seguridad o al menos la ligera intuición de que el tío con el que te estás jugando los cuartos puede haber cazado el trio de jotas que el flop anunciaba (JJ5), máxime además cuando el que te judea no es otro que Brumel, uno de los más excelsos rabinos de camamasdelpoker.
Porri por su parte tuvo el honor de ser junto con Luis, los dós únicos camamas que terminaron la velada en positivo, si bien el camino que siguió para ello fue diametralmente opuesto al del burguillano. Si por el resto de la mesa fuera, sobre todo por el Estadista, se le tendría que retirar la licencia poquerística por varios meses, imponerle una buena sanción y hacerle asistir a trabajos en beneficio de la comunidad ya que es de juzgado de guardia la paja mental que sufrió al tirar las cartas con las que habia conseguido pillar una escalera del as al cinco, dando por buena la mísera pareja de reyes que había mostrado previamente Luis. El Profeta, como bien sabe César, gustoso de ver sufrir a sus congéneres, no dudó en urgar bien en la herida, y levantar las cartas que Porri había foldeado, para proceder junto con el resto del respetable a la consecuente sesión de mofa y escarnio público que el islandés tuvo que soportar sin rechistar por la cuenta que le traía.
jajaja, muy bueno lo de mami blue, muy buena crónica fenómeno... nos vemos el viernes, un saludo!!
ResponderEliminarestoy afilando el hacha de guerra para este viernes ya que aun no me he olvidado de la mano con la que me desplumaste cabron!!!!!! y de paso que se vaya preparando el Busti que todo empezó por su culpa!!!!! jajajajaja........
ResponderEliminarhombre no me puedo tirar de esa mano ni de coña, además que ya estaba comprometido con el bote... este viernes lo mismo no puedo ir, pero lo más seguro es que si vaya, ya lo veremos... un saludo crack!
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