De todos ellos, fueron precisamente ellos dos los únicos que acabaron en positivo junto con Isa, que tuvo que abandonar el barco antes de tiempo por motivos laborales al día siguiente, y a la postre se vio que su obligación fue una sabia y acertada decisión ya que por lo menos no sufrió en sus carnes todo el castigo que tenían deparado los dictadores hacia el resto de la plebe. Su juego fue mucho más tranquilo y seguro que el del dia de su bautizo, rara era la mano en que se metía y acababa perdiendo en el "showdown", así como rara era la mano que resubía y no ganaba. Como vaticinó tras la derrota en su debut: nos ha leído y calado ya bastante al igual que hace un currante con el 20 minutos a las 8 de la mañana en el metro y ha tomado los preceptivos antibióticos para evitar volver a infectarse por el virus "gitan" tan extendido por aquellos tapetes.
No fue éste el caso por el contrario de su pareja. Jonathan padeció en toda su magnitud los estragos del peligrosísimo virus "gitan" y lo que le acabo aconteciendo al final de la noche es un hito dentro del mundillo camamas y una eventualidad que es imposible vuelva a suceder. A pesar de su funesto final, los inicios fueron buenos, no arrolladores como el dia de su bautizo ya que se vio que no estaba tan ligón y tocado por la varita como aquella noche, pero francamente buenos. Nos deleitó con inteligentes y preceptivas resubidas de manual aprovechando posiciones estratégicas en la mesa (como "dealer" y ciega grande), si bien éstas fueron escaseando a medida que avanzaba la velada y comenzaba a acusar los síntomas de infección. Y a su vez tuvo a bien compartir sus conocimientos de otras mesas de "cash" con nosotros, instaurando una peligrosa técnica que provocó los recelos y consecuentes blasfemias internas en arameo de Brumel y César: "matar las ciegas"...el tiempo dirá si efectivamente dicha técnica mata a las ciegas o más bien provoca suicidios en los que la lleven a cabo.
Dejemos de augurar el futuro y pasemos a relatar el pasado: increíble, es la palabra que mejor define las situaciones a las que tuvo que enfrentarse Jonathan, ya que constituye un auténtico hito histórico que en una misma noche se vean sobre la mesa dos escaleras de color y para mas inri en ambas situaciones se encuentre metido por medio el mismo jugador (preguntad al Estadista la probabilidad de dichos sucesos si no...). La primera de ellas, del 7 a la jota (corazones), fue no obstante una bendición ya que fue él quien se la endosó a un ingenuo Brumel que sobrevaloró en exceso su color y pensó que se las tenía con los habituales tudescos y no con españoles de pura cepa capaces de cualquier cosa. La segunda, todo lo contrario, fue una pesadilla que tardará tiempo en olvidar, una fatal concatenación de errores, un misil "tomahawk" que fue directo a su linea de flotación, hundiéndole definitivamente por el resto de la velada y haciendo de sus pérdidas finales un record en los archivos de "camamasdelpoker". La mano comenzó a gestarse y a atraer el interés de los asistentes cuando el flop hizo acto de presencia deparando una jota de picas y un 10 y 7 de tréboles. El otro contendiente era César, que estaba disfrutando de una velada idílica pillando AA y otras manos de casi idéntica categoría de lo lindo, al igual que se pilla un virus en un parvulario, masacrando de paso a todo aquel osado que se aventurase a jugar una mano contra él (que se lo cuenten al Profeta...), si bien a estas alturas había empezado a adolecer de su condición de mortal y su stack a bajar fruto de una entendible relajación en la concentración y las apuestas. Llegados a este punto Jonathan estimó oportuno dejar de sufrir intentando interpretar el juego judaico que le rodeaba y fue a lo fácil y directo, un all-in de proporciones elevadas que hizo que la pelota se trasladase al tejado de César. Nuestro dictador y también Camamas nº1 se encontraba ante el dilema de su vida, y tiró de reloj para dilucidar qué hacer con su J y su 9 de tréboles, varios fueron los minutos que transcurrieron hasta que finalmente el diablito le ganó la batalla al angelito y se decidió a aceptar el envite. Jonathan mostró sus credenciales en forma de A y 3 de tréboles y César respiró medio aliviado, sabiéndose en ese momento por delante con su pareja de jotas pero literalmente acojonado y suplicando al Profeta que no tirará mas tréboles sobre el tapete. Lo que ocurrió a continuación fue sencillamente de juzgado de guardia, antológico dirían los mas osados, el Profeta gustoso de ver sufrir a sus congéneres y esa noche en especial a César, tiró en cuarta un fabuloso K de trébol que hizo las delicias de Jonathan y provocó en César la petición de milagro e intercesión divina para ganar una mano que se le había puesto ya casi imposible. Casi eso si, porque la Divina Providencia le tenía preparado un milagro en el river en forma de Q de trébol que le deparó a la postre escalera de color del 9 al K y le dejó con una sensación orgásmica que tardaría varias horas en desaparecer:

A pesar de semejante monstruo el auténtico vencedor de la noche no fue otro que Bustos, que acabó con un monstruoso stack final de 72 napos, y también de paso con la paciencia de muchos de los asistentes que veían atónitos como ganaba manos y botes espectaculares por intercesión directa de la Virgen. En especial fueron Estadista y el Profeta los que mas sufrieron en sus carnes la tiranía del filósofo, muriendo precisamente éste último víctima de un full de nueves y cincos "runner" total, ya que el 9 salvador le salió en el river. De auténtico milagro también sería para investigar como pudo pillar en la misma partida hasta un total de cuatro veces AA, ganando además en todas ellas unas rentas espectaculares y provocando que Brumel se pensará en más de una ocasión encerrarle en el trastero con Hugo y luego tirar la llave.
Mucho mas apagada y prácticamente inédita fue la actuación del anfitrión, al que no se le recuerda ninguna mano digna de elogio y para una que pilla le calzan con escalera de color como ya hemos relatado. Esperemos que dicha actuación fuera por causa de unas cartas horrorosas pre-flop y no por un agudizamiento de su judaísmo ya que sino se le aventura el mismo futuro que a un rabino en Auschwitz.
El Estadista por su parte, fue una montaña rusa en cuanto a stack se refiere, siendo escasos los momentos de la partida en los que pudo respirar tranquilo o disfrutar sabiéndose manejador absoluto de la situación que es con lo que mas disfruta. De ello bien se encargó Bustos y también el Profeta, que le endosó una dolorosa mano no por la cuantía que se generó en el bote sino por lo supuestamente bien leída y jugada que la llevaba. Ello le bloqueó la CPU durante varios minutos y apunto estuvo de pasarle peor factura, sin embargo un resurgimiento final aprovechando que la guerra total se estaba librando en otros campos le permitieron remontar ostensiblemente y finalizar la velada con unas pérdidas insignificantes teniendo en cuenta la magnitud de lo vivido y acontecido.
Una partida para recordar sin duda que tardará años, me aventuro a augurar, en verse siquiera igualada.
Muy buena Pepe! Eso de: "el Profeta gustoso de ver sufrir a sus congéneres" es la monda, jeje
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