La partida fue una de esas timbas propias de los lunes: rápida, imprevisible y demoledora, y en ella se dieron cita un popurri de camamas, algunos novatos por las tierras de Argés y otros más contrastados, aunque a todos les unía un denominador común, quitarse el monillo con una partida reparadora para echar a un lado la depresión propia del inicio semanal. A ello se dieron cita los burguillanos Dani y Regi, los poligoneros Faba, Carlos y Picón, el islandés y los buenavisteros del Bru y el Pepe.
Dolor, mucho dolor. Esto es lo que empezó sintiendo El Profeta en sus carnes al principio de la partida, cuando prácticamente estábamos sentándonos aun en la mesa. ¿El motivo?, una particular maldición que arrastra ya desde tiempos inmemoriales: AJ, la cual pilló dos veces seguidas teniendo que claudicar en ambas e incluso recurrir al salvavidas del reenganche en la primera de ellas. Dani fue el encargado de ajusticiarle con AQ en mano y habiendo salido un A en el flop, por lo que los "kickers" dictaron sentencia y Dani procedió a amasar sus fichitas aliviado. Y punto final, porque prácticamente su transcurso en el resto de la partida prosiguió de forma inédita, ganando algún que otro bote modesto y perdiendo otro tanto y quizás la posibilidad también de hacer algo mas grande si la vocecilla de Pepito Grillo personificada en su hermano Regi no le hubiera recordado e insistido que debían retornar a la madriguera.
En defensa de éste último, es justo indicar que tras asistir al varapalo con mayúsculas de la noche, y solo haber jugado tres o cuatro manos es normal y obvio que quisiera salir por patas de allí, pero también sería conveniente recordarle que esto es póquer, y póquer es sinónimo de emoción, adrenalina y suerte (a veces buena y otras esquiva), por lo que si lo que andaba buscando anoche era ganar unos eurillos fácilmente y sin riesgo alguno se me ocurren mejores sitios donde intentarlo que una timba en Argés rodeado de camamas (sisando en el monedero de mamá, mirando entre los asientos del coche, apostando a la victoria del Madrid en bwin o pidiendo suelto en la cola del Explorer por citar unos ejemplos), por lo que la cara de tristeza subsiguiente no acepta justificación alguna, máxime cuando solo fueron 5 los napos invertidos.
Dicho lo cual, procedemos a relatar el crimen: Transcurría apenas hora y media de partida escasa cuando la Divina Providencia deparó unos jugosos y prometedores sietes en la mano del Profeta, con los cuales simplemente limpeó. Otros camamas como Regi, Picón o Porri (que abandonó el barco a tiempo) también hicieron lo propio con otras manos a priori mas mediocres, 92 para Regi y 9K para Picón. La suerte estaba echada, y con ella el flop, que mostró un increíble 977. El Profeta juzgó y con buen criterio que no era momento alguno de espantar a las piezas y tras un check-call de 50 céntimos originado por Porri vio otro 9 en el turn que le abría directamente las puertas del cielo. A su segundo check, vinieron a seguirle el 1,50 de Regi y seguidamente el all-in de Picón. Porri juzgó acertadamente que bastante habia visto ya y tras su "fold", el Profeta puso en funcionamiento la maquinaria con otro all-in que Regi tampocó dudó en ver. Se formaron dos ingentes botes y el river deparó una insustancial Q, tras lo cual se procedió al levantamiento del cadáver y la obligatoria toma de pruebas fotográficas para el archivo:

A diferencia de Regi, Picón no abandonó el barco (tampoco hubiera podido aunque quisiera ya que como bien dice Brumel, éste aquí ni pincha ni corta...) y procedió a reengancharse. Mala decisión la suya, ya que este profundo varapalo le minó durante el resto de la timba afectándole a sus capacidades y haciéndole merecedor de las contundentes pérdidas con las que acabó la velada. Su juego, excesivamente previsible, nervioso y agónico toda la noche le condenó, y no será hasta dentro de un par de semanas a la vuelta de su cita con el amor madrileño cuando se tome la revancha.
El siguiente en sufrir en sus carnes la ley profetil fue Carlos, una de las dos novedades de anoche junto con Faba. Su inicio de partida fue francamente bueno, pillando de lo lindo y acompañándolo con buenas y medidas apuestas que junto al hecho de ser un camamas desconocido para la amplia mayoría del grupo, le permitieron ir ganando botes y de paso acumulando buenas torres de fichas. Todo le venía a pedir de boca hasta que se topó de bruces con el Profeta en una mano de infausto recuerdo, que le desplumó, le dejó rumiando el resto de la noche y viendo los toros desde la barrera. La mano en cuestión se resume al siguiente flop: 336 (dos de ellos tréboles), el Profeta con Q9 de tréboles y hablando primero escogió el modo pegador, a lo que Carlos con un 310 en mano no dudó en aceptar, la siguiente carta deparó una engañosa Q con la que el Profeta volvió a resubir, Carlos en este momento se equivocó y solo resubió al doble de lo apostado. El Profeta con la seguridad de saber un tres entre sus cartas y con mucho que ganar y poco que perder acabó viendo la resubida y...ZASSSS otra Q hizo su aparición en el river para terminar de ajusticiar a Carlos que tras un check del Profeta no dudo en resubir para encontrase con un all-in que estaba obligado ya a ver. Sin duda, mala suerte.
Por lo que respecta a Faba, hay que decir que sufrió desde el inicio de la partida los reveses de la mala suerte y quizás el no estar acostumbrado a partidas con tantos jugadores ya que se le vio excesivamente "amarrategui" teniendo en cuenta el historial que le precede. A pesar de ello, combatió el hecho de tener que recurrir demasiado pronto al salvavidas del reenganche (y encima doble), ganando buenos botes y demostrando amplias y sobradas aptitudes en esto de las cartas. Lástima que su juego se viera comprometido con la hora, ya que los desesperados e infructuosos "all-in" con los que cerró sus últimas manos y nadie vió le privaron seguramente de una remontada en fichas que otro día tendrá tiempo en acometer.
El último camamas que sufrió anoche la cara amarga de la derrota fue Porri. Su concurso en la partida fue desde el inicio titubeante y pronto se vio que anoche no estaba tocado por la varita mágica con la que otras veces es muy habitual que nos tenga acostumbrados. Cabe reseñar en este aspecto un all-in con J10 en el que el Profeta sin saberlo y pensando que la cosa estaba en 10 céntimos emitió un desafortunado "veo", que tras suscitar el run-run en el respetable por la intención de no terminar viéndolo (llevaba K6 suitada) y la consecuente apelación por parte de algún camamas a los cojones, terminó originando el reenganche del islandés ya que el Profeta terminó aceptando con inusual valentía el envite y las comunitarias se encargaron del resto trayendo consigo una K y un 6. Al poco rato, de nuevo tuvo lugar otro enfrentamiento entre ambos contendientes, ya a cara de perro, el Profeta con AQ suitada de diamantes y un flop en que dos cartas eran de dicho palo pegó de cara, encontrándose primero con el "call" de Porri, y despues con una corta resubida tras mostrar el turn una carta que no era diamante. El Profeta aun así no se arredró, aceptó el envite y el river le mostró la recompensa en forma de Q milagrosa, que si bien no le proporcionaba el color que inicialmente buscaba, fue suficiente para ajusticiar a la pareja que Porri venía arrastrando desde el flop.
En este momento entra en escena Brumel, que protagonizó una lenta pero continua e inexorable acumulación de fichas durante toda la partida. Prácticamente ninguno es el "showdown" perdido que se le recuerda anoche, y muy pocos fueron los botes no ganados en los que participó. Recurrió a una estrategia rocosa pero contundente, escasa en faroles para lo que nos tiene acostumbrados y conforme la partida avanzaba y los jugadores disminuían fue precisamente cuando mejor se iba encontrando y más iba ganando. Su voraz apetito se cebó especialmente con Picón y Porri, a los que enloqueció y supo manejar a la perfección al igual que José Tomás hace en la Maestranza con los Jandilla. Y estos camamas precisamente fueron los que a la postre le permitieran acabar como segundo en fichas pero primero en beneficio neto. Buena partida la suya y cuidado porque con su actuación de anoche un mensaje ha dejado ya claro: He vuelto.
k9 era mi pepe, PICON jajaj buena mano guarrilla jejeje
ResponderEliminarya lo he modificado..jeje, ya me extrañaba a mi que Regi se metiera en una mano con un 9 y un 2 de diferentes palos....jejejee
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