Señores, señoras, niños, niñas y seres de todo credo, raza y condición (parafraseando al bueno de Pastor), tengo el gusto y el placer de relataros en la presente crónica los avatares que la Baraja propició en el I Torneo Camamasdelpoker 2k11. Un torneo muy esperado y demandado por algunos que se gestó a la velocidad del rayo y por petición expresa de nuestro filósofo, que no dudó en marcar el teléfono de Telepartidas, S.A.
Cuando el reloj marcaba las 9 de la tarde se abrieron la hostilidades entre los 9 camamas que se dieron cita en el templo brumeliano: El Profeta, Gito (popularmente conocido como "Fito-Sanitario"), Carlos el Temerario, Fava, Bustos el Filósofo, Porri el islandés de Cobisa, Picón (más conocido como Piki-Wiki), César el Camamas Mayor del Reino y Brumel el Gris.
Los inicios del torneo estuvieron marcados por una guerra de trincheras en la que ninguno de los contendientes parecía destacar excesivamente sobre el resto y donde la precaución era la tónica general a la hora de encarar las manos. Parecía como si nadie quisiese defraudar y mucho menos recurrir al salvavidas del reenganche demasiado temprano, a lo que se unía la particular forma de juego "judaica" que caracteriza a las mesas de Argés, que provocaba que el personal temiese enormemente ser cazado en un renuncio.
Poco a poco, y tras superar el primer nivel de ciegas, la cosa se desperezó y con ella algunos de los camamas mas jugones, como Fava, Porri o Bustos, que protagonizaron buenas manos y jugaron botes de jugosa cuantía. No obstante, se palpaba en el ambiente que la partida no era la habitual de otras veces y no se vieron excesivas florituras salvo la que continuamente provocaban los treses de la baraja, que no paraban de salir en las comunitarias cual caracoles tras la lluvia, anotando hasta un total de 7 las veces que dos de ellos aparecieron en el flop. Dato curioso que repercutiría en el personal mas adelante.
Aún no se había llegado al descanso del add-on, cuando el primero de los camamas abandonó el barco sin utilizar el derecho que aún poseía de reengancharse. Éste no fue otro que Bustos, que palmó con una sorprendente pareja de ases en mano en un bote que se le fue complicando con la aparición del flop (3Q4) y sobre todo por la excesiva cantidad de jugadores en liza (5). El Filósofo, que tuvo días sin duda mejores, consideró que era el momento del "all-in", y tras tirar a dos contendientes vio como Picón y Fava también procedían a realizar respectivos "all-in". Se formaron dos botes, Picón quedó con algo de fichas por detrás y mostró 56, Fava por su parte hizo lo propio con QJ. El turn enseñó un lapidario 2 y el river no trajo ningún milagro sino un irrelevante 9. Bustos eliminado en primera posición (9º), Picón triplicado y olvidando definitivamente el hecho de que tuvo que recurrir al reenganche pocos minutos antes y Fava comprando otros 10 pavos en fichas y jurando venganza por lo "bajini".
Los niveles de ciegas transcurrían, jugadores como Brumel, Carlos y Fava proseguían reenganchádose en pos de encontrar definitivamente su sitio sobre el tapete y el torneo se acercaba implacable al descanso del "add-on", cuando el siguiente jugador fue eliminado (Porri, 8º). Sobreviviendo desde el inicio solo con las fichas iniciales y con el handicap de no poder cometer ni un solo error por carecer de remanente para reencharse, consideró que A9 era una mano mas que digna para jugarse todos los garbanzos en una tacada. Fito-Sanitario con KJ aceptó el envite y las comunitarias desplegaron un 923JQ que mandaban a nuestro vikingo para casa, quizás antes de tiempo para lo que nos tiene acostumbrados.
En éstas se llegó al descanso. De los siete jugadores en liza, todos salvo Picón y Carlos aprovecharon su derecho a "add-on" y el torneo de verdad y en mayúsculas daba comienzo con dos jugadores claramente por delante: Picón y Carlos, y otro alejado de ellos pero también arriba: El Profeta.
El primero en eliminarse una vez comenzada esta nueva modalidad de torneo fue Fava (7º). Consciente de que la tarde no presagiaba la degustación de mieles tan dulces como las de días atrás y comprobando de primera mano que la suerte hoy le era esquiva (recurrió dos veces al reenganche y utilizó además add-on), consideró que con A7 suitadas (corazones) podía pescar algunas fichas y se lanzó con "all-in". En vez de pescar él, fue pescado por una pareja de ganchos de Picón que fue suficiente tras las comunitarias (910852), a pesar de que el 8 y el 5 fueran de corazones y proporcionaran una leve esperanza al de Puertollano.
La noche avanzaba y las horas de póquer comenzaban a pasar factura entre el personal cuando se asistió a la inesperada y excesivamente temprana muerte del anfitrión, Brumel (6º). Tras un torneo igual de gris que su apodo, en el que ni la suerte ni las florituras le sonreían, se encontró con J8 en un flop que deparó 810J. El Profeta que era ciega grande pasó con un monstruo de mano (9Q), Brumel hizó lo propio esperando que algún incauto se atreviera a llevarse lo que no era suyo y César acudió a la llamada abriendo el bote y haciendo el trabajo sucio a los dos cainitas que le esperaban con la guadaña afilada. Tras la subida de César y la posterior resubida profetil, Brumel no dudó en ir "all-in", tirando a César pero encontrándose de morros con la cruda realidad en manos del Profeta que no dudó ni un segundo en ver. Un 6 en el turn y un 5 en el river no mejoraron la mano brumeliana y El Profeta se hizo con un bote jugosísimo que le puso líder en fichas.
El siguiente camamas que procedió a engordar el patrimonio profetil fue en este caso Carlos (5º). Tras una velada en la que no paró de quejarse cual bebé hambriento y se le notó fuera de su ambiente particular debido a la inexperiencia en cuanto a torneos se refiere, pasó a exhalar su último suspiro aceptando el "todas tus fichas" que le propuso El Profeta, que con K9 y tras un periódo de torneo en el que se encontraba particularmente agusto resubiendo cada dos por tres y manejando los botes a su antojo, consideró que era buena mano para apretarle las tuercas al bueno de Charlie. Éste, tras unos segundos de duda, finalmente accedió al envite y mostró un A7 que inicialmente iban por delante. No obstante las comunitarias se aliaron con El Profeta (8Q6K9) y Carlos tuvo que conformarse con pasar el resto de la velada enganchado a la PlayStation con Bru.
Tras esto, se alcanzó el periodo mas largo, aburrido y duro del torneo, el momento de la burbuja. Cuatro eran los contendientes que seguían en la batalla y solo tres degustarían las mieles de los premios, de ahí que se originara un periodo muy aburrido y conservador de juego en el que las florituras escaseaban cual pantalones largos en verano por Safont y raro era el valiente que se atrevía a mover un poco los botes o mucho menos discutirlos a otro oponente que hubiese mostrado previamente algo de fuerza. Tuvieron que transcurrir hasta dos niveles de ciegas para que éstas comenzaran a avivar la batalla y finalmente hicieran animarse a Gito (4º) a lanzarse "all-in" con pareja de treses en mano. César consideró buena su AJ offsuit y El Profeta procedió a lanzar las comunitarias. El flop dio un rayo de esperanza a Fito-Sanitario con un Q56 que en nada favorecía a César. El turn llegó con 10 bueno para Gito, pero que hacía presagiar lo peor ya que aumentaba considerablemente el rango de cartas válidas para César al que a esas alturas le valía un rey para escalera. Pero no fue así, no fue el rey el que cayó con el river sino un contundente as, que dilapidó de golpe las vanas esperanzas de Gito de raspar premios y metió a César en la terna de jugadores que se disputarían el título.
Con estos tres magníficos camamas disputándose el premio gordo y la seguridad de como mínimo saberte en premios, el torneo se agilizó y avivó enormemente. La lucha era encarnizada por cada bote, las subidas y resubidas estaban a la orden del día y asu vez ninguno quería cometer el fatal error que le privara de aspirar a la victoria. Estos fueron los momentos de Picón, que demostrando su habilidad en rondas finales de torneos, fue acumulando bote tras bote y desmarcándose su stack ligera pero contundentemente de los del Profeta y César que veían como tras cada mano era más difícil meterle mano al bueno de Piki.
El Profeta bajó su rendimiento en estos momentos y quizás acusó la presión de verse tan cerca del título y tan bien posicionado en fichas, pero lo cierto es que su juego agresivo comenzó a decaer y sobre todo a hincar la rodilla frente el de Picón, dándole la puntilla definitiva una mano resubida pre-flop por el primero con J10 suitada, en la que tras unas comunitarias que nada le proveyeron y unas rondas de paso, paso, paso por parte de Picón y él, se atrevió con una apuesta contundente que le garantizara robar el bote tras percibir que nadie llevaba nada. Aquí apareció la maestría de Picón interpretando a la perfección las malas intenciones del Profeta, y procedió a realizar un "call" con QJ que increíblemente le hacía ganador del suculento bote con una irrisoria carta alta Q. En este momento aun no había ganado el torneo pero la verdad es que en cuanto a fichas y maneras se refiere, se hacía tan solo cuestión de tiempo que finalmente acabase conquistándolo.
César (3º) cansado probablemente de ver como Picón se llevaba todos los botes y apabullaba a los presentes con su juego sin fisuras, decidió que era el momento de morir dignamente y se lanzó con un "all-in" con A5 suitadas (diamantes) que lamentablemente solo suponía el doble de la ciega grande en esos momentos. El Profeta en ciega pequeña y con una mano miserable se hizo a un lado y dejo el honor a Picón que no dudo en ver a pesar de que su mano era de dudosa efectividad: 29 offsuit. Las comunitarias desplegaron un 9102K10 (ningún diamante) y César abandonó el torneo con un meritorio y remunerado tercer puesto.
Y por fin llegó el cara a cara por el título. Un cara a cara eso si muy deslucido, no por la entidad de los contendientes (Picón y El Profeta) sino porque la ventaja en fichas constituía tres veces más del primero sobre el segundo, lo que se antojaba una quimera que El Profeta pudiese disputarle el título. Efectivamente fue así, el cara a cara duró apenas 12 minutos, minutos en los que lo máximo que pudo recortar El Profeta fueron 12 o 15 euros en fichas de un montante total que ascendía a 190, y que además no metió el miedo en el cuerpo en ningún momento a su rival. En este punto se llego a la mano definitiva. Pocos eran los flops que se veían ya que la abultada diferencia de fichas provocaba que los pocos botes en los que El Profeta se animaba a participar lo hiciese con "all-in" con la esperanza de doblarse y lo mismo ocurría para Picón, que cuando iba generalmente era con el clásico "todas tus fichas". Sin embargo en este caso, los dos dieron por buenas sus ciegas grandes y el flop deparó un A(corazones), 10 (diamantes) y 7 (picas). El Profeta con 10 de corazones y 6 de tréboles creyó vanamente ver algo del luz al final del túnel y no se dejó amilanar por el as lanzando un definitivo "all-in" al que Picón respondió con un instantáneo "lo veo", enseñando un 10 y un 7 de tréboles que hacían dobles parejas con el flop, y lo que es peor mataban todas las esperanzas y probabilidades del Profeta en obtener una mano mejor. El turn y el river depararon un 4 de picas y un rey de picas irrelevantes y el título se fue para el polígono.
muy buena crónica golfo!! y el piqui ganando, ahí lo tienes, cuanto se llevó el golfo??
ResponderEliminarFue un torneo modesto en cuanto a premios se refiere, ya que solo fuimos 9 participantes, hubo pocos reenganches, no todo el mundo hizo add-on y encima el reparto lo hicimos entre los tres finalistas y no entre los dos ultimos, pero bueno estuvo guapo por cambiar de tipo de juego y por la emocion repetirlo en breve pero con mas asitentes, x ejemplo dos mesas de 9 o asi....jejeje. El primero se llevo 47,5, el segundo 28,5 y el tercero 19.
ResponderEliminarPD: Soy El Profeta