martes, 25 de enero de 2011

Operación Triunfo

Al igual que el afamado y célebre programa de televisión, la partida de anoche se caracterizó por el fabuloso recital (musicalmente hablando claro) que nos dio nuestro querido, y a veces muy pesao camamas, Picón; y digo solo musicalmente hablando ya que en cuanto a ganancias y poker se refiere, el que dio el do de pecho no fue otro que Porri.

La partida se fraguó y ejecutó en apenas dos horas, Dani y cia marcaron el numero de TelePartidas, S.A., y el Profeta se encargó del resto...6 camamas se dieron cita antes de la medianoche para descuartizarse económicamente hablando y de paso sacudirse el monillo.

El combate fue una auténtica guerra de trincheras, en la que Brumel, El Profeta y sobre todo Picón hacían de soldados suicidas aventurándose sin casco, chaleco anti-balas ni fusil entre los tres frentes todopoderosos del momento (Porri, Dani y David). Estos tres camamas comenzaron la noche arrollando al resto (en dos ocasiones AA visitaron a Dani, y una a David al que también visitaron QQ o AK), lo que provocó una marea de reenganches al personal, hasta que la Divina Providencia se tomó un descanso, momento el cual comenzaron a acusar el desgaste y sus altas torres de fichas empezaron a disminuir.

Los primeros en abandonar el barco fueron los dos hermanos, Dani y David, que tras unos inicios de partida fuertes, agresivos y muy muy seguros, en particular David, que no se tiraba a la piscina si ésta no contaba con ingentes cantidades de agua...no tuvieron mas remedio que claudicar en un all-in masivo de ambos frente al Profeta, las reinas de David y el 46 suitado de Dani no fueron bastante para los ases del elegido, que tras unas comunitarias que amenazaron derrumbe ya que proporcionaron una proyecto de escalera a dos puntas a Dani, se encargó de despedir a los hermanos (bastante habían pillado y amasado en el resto de la noche) hasta mejor ocasión y proceder con el levantamiento de altas torres de fichas.

Cambio de actores y cambio de chip:

A partir de ahí y tras una resurreción de Picón, que a la tercera vuelta de rulo al igual que Cristo nuestro Señor, despertó y se concedió para sí mismo la última oportunidad reenganchándose por tercera vez, la partida pasó a desarrollarse entre cuatro esquinas: Porri, con un stack muy desahogado, sin reenganches a sus espaldas y pillando y ligando de lo lindo, Brumel, que se arrastraba por las manos como bien podía y a esas alturas había conseguido superar los reveses del inicio de la noche y tenía un stack mas acorde a su reputación y El Profeta, al que la eliminación de Dani y David proporcionó un auténtico soplo de vida y que creía vanamente tener controlada la situación.

En las manos siguientes, Picón y Brumel resurgieron de sus cenizas y comenzaron a desarrollar un poker agresivo y farolero (acompañado tambíen de vez en cuando con manazas interesantes) que el Porri se encargó de rebozar con sus fichas cuan voluntario del Domum, ya que no hacía otra cosa que dilapidar sus altas torres de fichas en las huchas de ambos jugadores. Así, hasta que su diosa vikinga de la suerte decidió dejar de descansar y volvió a parapetarle en su seno procediendo a atacar al representante de la otra y única religión que había en ese momento sobre el tapete...El Profeta. Una escalera del 9 al rey contra un trio de jotas y posteriormente otra escalera milagrosa en el river del 10 al as, por pareja de ases, dieron la fuerza y en este caso la suerte necesaria a Porri, para ajusticiar al Profeta, y de paso cortar de lleno su espectacular racha de ingresos mensual (podré haber perdido una batalla pero la guerra continúa...).

Tras esto, por fin se decidió poner fin a la velada con un par de rulos más, en los que ni Brumel (por falta de cartas) ni Picón (por falta de arrestos) pudieron meter mano al vikingo, que se encargó de cerrar su particular y provechosa velada con una pareja de ases en mano, para terminar de dejar el pabellón bien alto y nuestros orgullos bien bajos.

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